Aprendiendo
Recuerdo mi primer beso, fue con mi mejor amigo, un chico bisexual 1 año mayor que yo, en ese momento el tenia 16 y sabia muchas más cosas de la vida.
Aun no había besado a nadie, ¿porque?, no lo sé, simplemente no me había dado el deseo de hacerlo, pero aquella tarde fue todo distinto. Era normal que días libres o fines de semana nos quedáramos en mi casa o en la de él viendo películas, escuchando música o simplemente platicando sobre cualquier tema sin sentido. Ese día había comenzado prácticamente así, estábamos en su casa, sus padres habían salido y nosotros como de costumbre nos habíamos preparado todo para disfrutar de unas películas. Sebastián había traído un par de dvd´s de terror. Pasaron varias horas y ya era de noche. Comenzó a llover fuertemente y llame a mi casa para avisar a mis padres que me quedaría hasta el día siguiente - Esto también era algo normal, tanto mis padres como los de él lo consideraban homosexual y no les preocupaba si estaba o no con una chica en la casa - ellos no se preocuparon y aceptaron. Seguíamos mirando películas cuando sonó el teléfono, él lo atendió, eran sus padres diciéndole que llegarían cuando parara de llover. Cuando colgó fue por unas mantas ya que hacia un poco de frió, se sentó a mi lado y nos tapamos juntos. La luz se corto por la fuerte tormenta, fue a la cocina a traer velas y nos quedamos acurrucados juntos unos 15 minutos. Se acerco y me susurro al oído - ¿Sabes que se siente besar a alguien? - negué con la cabeza, luego pregunto -¿Te gustaría que te enseñara el simple placer de besar? - me sonroje un poco, no podía negar que no lo deseaba, me sentía bastante atraída no solo emocional, sino que también sexualmente hacia él. Cerré los ojos, rozo sus labios con los míos y me dio un suave y tierno beso, luego pregunto - ¿Me dejarías mostrarte algo aun mejor que ese simple beso de niños? - asentí con la cabeza y el prosiguió -Deja que meta mi lengua en tu boca, haz lo mismo, trata de seguirme, todo será suave, lo prometo - me sonroje e hice lo que él me pidió, abrí mi boca y deje que metiera lentamente su lengua, comenzó a acariciar la mía, mi saliva se mezclaba con la suya, se sentía tan bien, mi cuerpo se estremecía cuando pasaba su mano por mi espalda, por mi cintura, deseaba que no terminara ese momento pero así fue.
Eran las 4 de la madrugada cuando ya había parado por completo de llover, la luz había regresado hace un par de horas y sus padres también.
Él siempre actuaba de una forma muy femenina, parecía que fuera una niña a veces, pero en realidad no era así. Me tomo de la mano y dio las buenas noches, me llevo a su cuarto para que nos preparáramos para dormir. Puso música suave como de costumbre. Siempre me acostaba en la cama de abajo y él en la de arriba. Ya no se escuchaban ruidos de que hubiera alguien despierto. Todo estaba en silencio. El salió por un momento y regreso enseguida, yo estaba acostada mirando hacia la pared cuando sentí que se metió en la cama. Cerré los ojos haciéndome la dormida, me sentía muy nerviosa. Empezó a acariciarme la cintura por encima de la ropa, bajaba poco a poco hasta que llego a mis piernas, volvió a subir, hacia que me estremeciera y susurraba a mi oído - ¿Estas despierta? - pero yo no daba respuesta. Metió su mano por debajo de mi blusa y yo seguía quieta, eso fue hasta que empezó a acariciar por encima de mi brassier, sujete su mano fuertemente y la quite, y con un tono un poco ególatra dijo - ¿Acaso no estabas dormida? ¿Acaso se como despertarte? -. Se acerco mas a mí, tenía su cuerpo casi pegado al mío y comenzó a susurrarme - ¿Quieres sentirte en las nubes? -, me negué pero al no le importo. Me sujeto fuertemente por la espalda y comenzó a besarme en los hombros, pasaba su lengua húmeda en mi cuello, agarro mis manos, las ato por la espalda, empezó una vez más a acariciar bajo mi blusa, me quejaba y le pedía que parara, esto empezaba a molestarle y tapo mi boca con su mano. Me sentía muy inquieta pero a la vez excitada, no sabía si relajarme o simplemente seguir intentando zafarme. Se acerco y suavemente dije - si prometes comportarte te enseñare algo que te fascinara -. Mis nervios explotaron al oír esas palabras, asentí con la cabeza y me desato. Me di vuelta, estaba frente a frente con él, la luz nocturna permitia que viera esos oscuros ojos llenos de lujuria y deseo. Me tomo entro sus brazos y comenzó a besarme bruscamente, me tomo del cuello, lo levanto suavemente y comenzo a deslizar su lengua , y cada vez bajaba mas y mas, su saliva caída en mi inocente cuerpo y con su mano húmeda lo recorría lentamente, me empezaba a agitar, mi piel se estaba cada vez mas y mas caliente, sentía deseos de mas. Quito su playera y llevaba a mi mano a un lujurioso recorrido .
Mis respiración llegaba al extremo de la agitacion y pedí que parara, acepto pero antes me hizo prometer que la próxima vez dejaría que mi imaginación volara tanto como mis escritos.